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martes, 11 de enero de 2022

Pasa, que ahora te toca

 

   Después de mucho tiempo sin escribir por aquí (es que llevo una vida un tanto aburrida, es un hecho), voy a contaros una tontería que me pasó hace unos días. 

   Salí de paseo mañanero (olé yo) yo sola conmigo misma (y tan a gusto, oiga) y pasé a un supermercado a coger un refresco de cola con gas edulcorado (del que no voy a nombrar marca porque no me pagan por ello) porque hacía un sol de vértigo (¡viva el sol!) y me apetecía beberme algo fresquito (en realidad no hace falta que haga calor para que yo beba algo fresquito en la calle, con frío también me lo bebo...).

   Me di una mini vuelta por dentro (primero pasé por el pasillo de los botes) hasta llegar a la cámara frigorífica con las bebidas (que me estaba esperando ahí brillante llamando mi atención como si fuese la entrada de un casino). Llegué (¡hola nevera!), abrí la portezuela, escogí refresco (cuarta fila, quinta columna), lo cogí y me fui a las cajas. Tres cajas vacías disponibles para mí (¡increíble, pero cierto!). Ni corta ni perezosa (y con la chulería madrileña que me caracteriza (qué va... jajajajajaja)) me puse en una de ellas (en la 2 para ser más exacta) y coloqué mi refresquito en la cinta. La cajera que me iba a atender empezó a mirar hacia otro lado y señalándome (y eso es de mala educación) le dijo a un matrimonio (con una voz despectiva que no os podéis ni imaginar) que allí se hallaba:

   - ¿Es esta? - dijo señalándome.

   - Sí, es esa - respondieron ellos.

   Me giré para curiosear (a cámara lenta con los rizos al viento) porque yo pensaba que conmigo no iba la copla (yo iba tan tranquilita), pero claro, la cajera me señaló a mí (¡a mí!), y me quedé paralizada pensando qué había hecho yo para que ese matrimonio me señalara (¿quéeeeeeee?), si no había hablado con nadie, ni hecho nada a nadie, ni nada de nada... Entonces me dijeron (música de suspense) ¡que me había colado! (¿yo? ¿colarme yo?), que era fila única y había llegado con mi toda mi geta a ponerme la primera (¿yo?)... y a mí me faltó tiempo para disculpas (que soy muy educada yo)  y aclarar que no sabía que ahí tenían caja única (es cierto, no lo sabía), y que al no haber nadie en las cajas pues me puse en una (seguro que vosotr@s también lo habríais hecho). Me dijeron entonces que si solo llevaba eso (mi refresquito) que me dejaban pasar, y les dije que no, que pasasen ellos que estaban primero y ya pasaría yo en mi turno, sin problema. Dicho y hecho. Ellos se fueron a una caja y yo me puse detrás de ellos, cuando veo que me mira otra de las cajeras (glup) y me dice:

   - Pasa, que ahora te toca.

   Es una soberana tontería, una gilipollez enorme, una anécdota para contar. 

   ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido?




jueves, 15 de julio de 2021

Esto se me va de las manos

    Si fuese más atrevida me cortaría el pelo yo sola, pero no me atrevo (las tijeras ya las tengo (... qué peligro...)). ¿Qué pasaría si saliese mal? (¡la pregunta del millón!) Que quedaría hecha un adefesio y tendría que ir a una peluquería a que me arreglaran el 'desaguisao'... (me esquilarían como a las ovejas...)...

   Y pensándolo bien... ¿Y qué si sale mal? ¡El pelo corto es super cómodo para el verano! (madre del amor hermoso, me ha dado un aire o algo...)...

   Voy a reflexionar (¡Ooooohmmmmm!)

   Uy, no os lo vais a creer, pero acaban de representarse sobre mis hombros dos seres de luz y energía que están llamando mi atención...

   Angelita: "Niña, ve a la pelu, es más seguro"
   Demonia: "Cobarde, gallina, córtatelo tú, vamos, que no se diga..."
   A: "Ni la oigas, no te arriesgues"
   D: "Córtalelo tú, cobarde, coward"...
   A: "Mírate en el espejo, tampoco te hace falta. Estás divinísima, no te lo cortes"
   D: "Ya está la mojigata perfecta, qué coñazo, vete a por las tijeras de podar y al lío"
   A: "No escuches a la vaca burra esta, mira qué basta es, a por las tijeras de podar te ha dicho..."
   D: "Échale un par de ovarios y hazlo"
   A: "¿En serio, Jorge?" "Si los rizos son maravillosos"
   D: "Ay la hostia, qué plasta... Serán maravillosos pero cansan... ¡Córtalelo!"
   A: "Haz lo que te de la gana, pero ya te digo yo que no te hace falta"
   D: "Mmmm... se pone de mi parte..."
   A: "................"
   D: "Muahahahahahahahahaha......."

   Ya en serio, me está agobiando verme con un peinado con el que no me veo en condiciones... ¿Y si me tiñiese de rubia? (esto se me va de las manos)

   D: "¿Rubia? ¡Cojonudo! ¡Ni lo pienses!"
  A: "Chica, estás muy perdida. Rubia... ¿Tú sabes lo que es eso? Eres castaña de toda la vida, hay que reflexionarlo muchísimo."
   D: "Qué paciencia... ¡Que haga lo que le dé la real gana! ¿Rubia? ¡Pues rubia!"
   A: "Si finalmente lo haces te va a costar acostumbrarte ¿Estás dispuesta a un cambio tan radical?"
   D: "Hazlo, las cosas no hay que pensarlas tanto"
   A: "¿Y si lo hace y luego no le gusta?"
   D: "Uffff... qué estrés... ¡Que vuelva al castaño y punto!"

   Va siendo hora de cambiar de look... o no... no sé... ehm... joer... uf... qué complicado todo...




   P.D: sólo hace un mes que me corté el pelo.
   P.P.D: nunca estoy conforme.
   P.P.P.D: ay Thor mío, échame un cable (pero pelao no, eh...)


miércoles, 24 de junio de 2020

Hay un gel hidroalcohólico en la puerta


   Vas a comprar. Te pones la mascarilla, llevas tu gel hidroalcohólico para desgastarte las manos con él y sales a la calle.

(... toda precaución es poca; mascarilla siempre; gel hidroalcohólico, siempre...)

   Esquivas a los que van con mascarilla. Esquivas a los que van sin mascarilla. Les dices de todo en voz alta porque no se enteran. Vas a tu destino.

(... como si estuvieses en un circuito de fórmula 1...)




   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Entras en la tienda. Si compras algo, te vuelves a echar gel. Si no compras nada, también.

(PLIQUI PLIQUI (reproducción del sonido inexitente del dispensador de gel))

   Sales feliz, se te ocurre otra cosa y te diriges a otra tienda.

(... feliz pero no feliz nivel Heidi, parecerías ridícul@...)

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Este huele peor. Qué mal se introduce. Qué asco, qué peste llevo en las manos. No tocas nada porque no compras nada, pero te vuelves a echar gel al salir.

(... venga va, otra vez. PLIQUI PLIQUI... ufff... puaj... grrrr...)

   Sigues por la calle esquivando gente.

(... ponte la mascarilla, coño... ahí en el codo va bien, sí señor... no me da pena que te infectes tú, sino que se infecten los que estén contigo... ¡qué te la pongas, hostias!)

   Te asomas a un escaparate. Te gusta algo. Entras.

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Este huele raro pero no tan mal como el de antes. Ya se ha introducido. No tocas nada. Si tocas algo te echas rápidamente gel del tuyo. Sales de nuevo sin nada.

(... oooooootra vez, PLIQUI PLIQUI... ehmmm... joeeer....)

   Por fin vas a la tienda a la que querías entrar desde el principio.

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Entras en la tienda. Este no se introduce ni a tiros. Qué horror. Qué asco, huele fatal. ¿Por qué no olerán todos igual? 

(... PLIIIIIQUI, PLIIIIIQUI.... PLIQUI, PLIIIIIQUI PLIQUI mon amour... )

   Sales de la tienda y vas por la calle sorteando a todas las personas con las que te cruzas deseando llegar a tu casa. 

(... en casa me siento segur@@@@@@@@@@@@@@@@....)

   Qué ganas tienes de llegar a casa para lavarte las manos en condiciones.

(... oh sí, agua fresquita, por favor, jabón, por favor, pero aguaaaaaaaaaaaa...)

   Sí, las llevas limpias. Sí, las llevas desinfectadas, sí a todo, pero donde esté un buen jabón y un chorreón de agua... que se quiten todos los geles hidroalcohólicos del mundo. 



  
   P.D: lávate las manos después de leer este post.
   P.P.D: lávate las manos.
   P.P.P.D: ¿se os saturan las manos con el gel hidroalcohólico como a mí?
   P.P.P.P.D: lávate las manos y ponte la mascarilla. 

viernes, 9 de agosto de 2019

La chancla desintegradora


   Érase una vez, en un lugar muy muy lejano de una remota ciudad al sur de la comunidad autónoma en la que reside la capitanía de un país donde lo que más vale es el sol, una noche cualquiera, cuando los seres que allí vivían estaban plácidamente viendo ese artilugio luminoso y sonoro que entretiene a ratos, un ser volador identificado entró para perturbar la paz que allí reinaba (pánico, con lo a gustito que estábamos...).

   Ella dijo:

  - Buah, una polilla.

   Con rápido movimiento (el mismo que hubiese hecho si me hubiese pinchado con algo), levantó su plana posadera del sillón en el que tranquilamente no hacía nada, y corrió para cerrar la puerta del pasillo que daba entrada a otras estancias del hogar (que luego da mucho yuyu que se cuelen en los armarios).

   Él cogió un cojín (un arma súper mortífera que es capaz de terminar con todo ser vivo que entre a molestar a partir de ciertas horas).

   - A ver - dijo ella - No vayas a darla con el cojín que nos puede dejar mancha. (qué asquete ¿no?)

   Él soltó el cojín y se quitó una chancla (más letal aún que el cojín).


(chan chan chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan)


   - ¿Dónde está? No la veo - dijo él.

   - Está por ahí, por el mueble.

   La dama de plana posadera diose media vuelta (igual que el demonio de Tasmania de los dibujos animados) y corrió en busca de un largo palo terminado en plumas para echar al ser volador hacia el balcón, abrir la ventana y dejarlo ir, pero revoloteaba a la velocidad del rayo (bueno, a lo mejor un pelín menos...) y era imposible pillarlo.

   - ¿Dónde está? - volvió él a preguntar.

   Ella miró por todos los sitios dando un giro de 360º (¡Olé!)

   - Está pasando por delante de ti.

   Con veloz movimiento y sin saber lo que iba a pasar, él dio un zapatillazo al aire.

   ¡¡¡PIC!!!
(esto es la reproducción del sonido que escuchamos)

   - No la veo - dijo él.

   - Yo tampoco - añadió ella.

   - En la chancla no está - dijo girando ésta para ver la suela.

   Miraron por el suelo. Cogieron las linternas para buscarla por todos los rincones, en todas las grietas, en todos los lugares en los que podía haber caído. No apareció por ningún sitio.

   No la vieron volar más. Nunca jamás apareció. Es inexplicable, pero aun habiendo pasado muchas horas desde que ocurrió, no han vuelto a saber de ella.



 
   P.D: llegaron a la conclusión de que la chancla era el arma de destrucción masiva jamás inventada.
   P.P.D: la chancla desintegradora.
   P.P.P.D: el ser volador desintegrose en el aire.
   P.P.P.P.D: en estos momentos sigue sin aparecer y continúan pensando que esa chancla tiene poderes.

   (El post está contado en tercera persona (me apetecía hacerlo así) y los comentarios están en primera persona (también me apetecía hacerlo así).)


 ... ¿Estará la dama de plana posadera perdiendo el último tornillo que le quedaba? ...

 

jueves, 1 de noviembre de 2018

Ni "trick or treat" ni "truco o trato"


   Ayer por la tarde salí a dar una vuelta por el centro de Leganés (y hacía fresquete, pero tenía que salir), y mirando un escaparate (móviles, cámaras de fotos, consolas de vídeo juegos, todo de segunda mano, que me gusta a mí mirar todas esas cosas) se me acercó un payaso vestido de pasayo tétrico y me "asustó". Me dijo "¡Uh!".

(Modo indiferencia ON)



   Pues... no me asusté, ni me inmuté, le miré a los ojos porque pensaba que me conocía, que se había disfrazado y me había visto mirando el escaparate y había decidido saludarme asustándome primero, pero en serio que no le conocía... simplemente intentó asustarme con un "susto halloween", un "halloween susto", un "trick or treat", un "truco o trato" (¡pues ni truco ni trato oiga!), y no lo consiguió (que soy una chica dura... psé...😂😂😂 La sorpresa se la llevó él, que me quedé más pasiva de lo que ya estaba 😂😂😂
   Un señor que estaba mirando el escaparate a mi lado me dijo:


   - Yo le he visto venir despacito, pero creo que la sorpresa se la ha llevado él, no tú.
   - A lo mejor se pensaba que iba a hacer "¡aaaah!", pero no, es que me he quedado igual 😂😂😂
   - La gente anda muy perdida 😂😂😂

   El payaso se fue a seguir intentando asustar a la gente. Llevaba algo en la mano, pero no identifiqué qué era. ¿Conseguiría intimidar a alguien? Pues no sé... a mí no... Pero qué cierto es lo que me dijo el señor, la gente anda muy perdida... 😂😂😂  

   Conclusión: con cualquier tontería se hace un post.




   Tonterías que te pueden pasar en la noche de Halloween... 😂😂😂

viernes, 28 de septiembre de 2018

¡La Matanza de Texas!


Ring, Ring, Ring!)

¿Dígame?
Hola, ¿Vais a estar en casa?
Yo sí
Voy a ir a llevaros unas cosas
Vale

("Me tengo que duchar")

(¡Hay prisa!)
(El tiempo ya corre en contra)
(Desnúdate en 0 coma)
(Deja la puerta abierta por si llaman y tienes que salir corriendo)
(Dúchate a la velocidad de la luz)
(Abres bien los oídos)
(De momento no ha llamado nadie)
(Lávate el pelo)
(Aclara el pelo y aplica mascarilla)
(Enjabónate bien)
(Enjuágate)
(Último enjuague)

(Plin, plin, plin, plin)

(Notas un chorrete de algo que sale por la nariz)

("¡Sangre!")
("¡Oh no!")
("¡Sangre!")

(¡Hay prisa!)

(Plin, plin, plin, plin)

(¡Qué estrés!)
(Presionas el lado del tabique nasal por donde sale la sangre)
(Tienes que salirte de la bañera)
(Termínalo todo con una sola mano...)
(¡Hay prisa!)
(Sigues presionando)
(Algún plin cae)
(¡Hay prisaaaaaaaaaaaaa!)
(Coges la toalla del pelo)
(Agachas la cabeza)

("¡Oh no!")

(Necesitas las dos manos)
(Sueltas la nariz corriendo y... plin, plin, plin, plin...)

("¡La Matanza de Texas!")

(Vuelves a taponar el tabique con los dedos)
(Coges el albornoz con la otra mano) 
(Haces malabares para ponértelo y no destaponar la nariz)
(Quitas los dedos despacio)
(Coges un papel, haces un gurruño y te lo pones)

("Parece que todavía no han llamado")
("No, no han llamado")

(Te vistes como si no hubiera un mañana)
(Te miras en el espejo con el gurruño de papel dentro de la nariz)
(Te ríes)
(Te peinas)
(Te quitas el gurruño y ves que tu orificio nasal ha crecido)

("Ya estoy deforme")

(Ya no sale sangre)
(Respiras hondo)
(Te sientas en el sofá)

Meeeec, meeeec, meeeec!)

("Final del partido")

(Ya viene)



miércoles, 21 de marzo de 2018

Un retiro en la bóveda de un banco


   La verdad es que no sé cómo empezar esto. Diría cien mil cosas (o más, que no me gusta exagerar) de miles de millones de formas, pero escribir posts agota (ehm... es metafórico).

   ¿Me pasará algo interesante hoy? ¿Tendré un sueño extraño? ¿Se me ocurrirá algo fuera de lo normal que necesite compartir con vosotr@s?

   Hay personas que escriben diariamente en sus blogs y pueden hablar absolutamente de todo lo que se les ocurra. Pueden tener seguidores y puede haber gente a la que no le agrade o que se canse de leer lo que comparten. ¿Estás obligado a leer lo que los demás escriben? No. Nadie, absolutamente nadie tiene que leer algo que no le apetezca leer, la voluntad de leer es libre.

   L@s que me habéis leído en una o varias ocasiones (gracias por hacerlo), sabréis que mi blog no es diario, es ocasional. No escribo recetas de cocina (aunque podría compartir alguna), ni consejos de jardinería (...esto va a ser que no se me da muy bien...), tampoco cuento a diario cómo me visto o me dejo de vestir (no soy influencer), no soy una guía turística... Escribo sobre mí y mis tonterías.

   Llegados hasta aquí ¿Te apetece seguir leyendo?

   Si la respuesta es no, tienes el maravilloso mundo de Internet delante de tus ojos y navegar por donde quieras a lo largo y ancho de la red. Si la respuesta es sí, sigue leyendo.

   Hace unas semanas alguien leyó uno de los post antiguos que decidí compartir en una red social. Quizás ni siquiera lo leyó, puede que viera el título y decidiera opinar sin haber leído. Eso sólo lo sabe él, y repito lo que ya dije antes, nadie está obligado a leer nada que no quiera leer. Decidió dejarme un mensaje:

"Si, me gustaria que hicieras un viaje astral a la boveda de un banco, para hacer un pequeno retiro"
(Copiado y pegado literal, con sus pequeñas faltas de ortografía y demás)

   ¿Cómo pensáis que fue mi reacción al leerlo? Pues veréis. Al principio me hizo gracia, pero luego empecé a darle vueltas (se puso mi cabeza en modo centrifugadora ON). Empecé a pensar que quizás mis tonterías eran demasiado tontas y no merecía la pena ni que fuesen contadas. Pensé que la gente se permite el lujo de opinar sin conocer. Si a esa persona le resulto una petarda por contar cosas como esas... pues he de decir que sí, que soy una petarda, que me pasan cosas que hay veces que merecen ser contadas, que me gusta contarlas, me gusta escribir sobre ellas, porque no quiero que se me olviden y de vez en cuando lo miro y me río, porque si no fuera porque las escribo aquí, muchas se me hubiesen olvidado.

   Se lo conté a un grupo de amigos, le quitaron importancia al asunto e hicieron que no le diese más vueltas, pero también me recomendaron que lo contara, y aquí estoy, os lo cuento desde esa maravillosa bóveda madrileña que tod@s conocéis.




(Es que he aprovechado para subir y hacer ese pequeño retiro, y lo mío me ha costado eh...)

   En resumen, ¿Te apetece leer un blog? Léelo. ¿Te ríes y te gusta? ¡Compártelo! ¿Ves que descubres un blog y que no te interesa? ¡Pues a otra cosa mariposa!



 
   Mientras llega la siguiente reflexión o locura o tontería... sed buen@s... o no...


(21/03/18)


martes, 10 de enero de 2017

'PUSH'


   Cuando ves que en una puerta pone 'PUSH' ¿Tú qué haces?

   Caminando iba anoche por la calle Serrano de Madrid con un cometido: devolver una cosa en unos conocidos grandes almacenes (que no voy a nombrar porque no me pagan por hacerles publicidad). Si has caminado por allí sabrás, seguramente, de qué grandes almacenes hablo.

   Entro en el primer edificio (es que hay tres):

   - Hola, buenas tardes - me acerco a un vendedor y le pregunto - ¿A qué planta tengo que subir para poder devolver esto? - el dependiente se asoma a la bolsa.
   - Tiene que ir al edificio de caballeros, situado en esta misma calle pero un poco más adelante y en la acera de enfrente.
   - Sí, lo conozco, muchas gracias - di media vuelta y salí.

   Crucé la calle para dirigirme al edificio de caballeros, y frente a la puerta, leo 'PUSH'. Ni corta ni perezosa, puse la mano encima del 'PUSH' esperando que la puerta se abriera sola (el poder de la fuerza me acompañaba). No se abrió. Volví a poner la mano sobre el 'PUSH' (a ver si esta vez daba resultado) y nada, que no se abría (¿qué estaré haciendo mal?)... Y llega un señor, le dejo paso, le pega un empujón gordo a la puerta y... ¡Se abrió!

...........................................

   ¡Ni 'PUSH' ni 'PASH'! ¡Que pongan 'EMPUJE FUERTE' y ya está! ¡Tanto 'PUSH' tanto 'PUSH'! ¡Si la puerta pesaba como mil demonios! ¡Y sólo había que empujar! ¡Rozando el 'PUSH' la puerta no se iba a abrir!

...........................................

   Entré con mi bolsa en la mano y le pregunté lo mismo a una dependienta que por allí se hallaba: 

   - Disculpe, ¿A qué planta tengo que ir para hacer una devolución? - le enseñé el contenido de la bolsa, y ella se asomó.
   - Tiene que ir a otros centros, pues esa marca no la trabajamos aquí. Disculpe las molestias - me contestó con un pequeño tono pijo.
   - Muy bien, gracias y buenas tardes.

   Di media vuelta, me dirigí a otra puerta en la que también ponía 'PUSH', empujé con todas mis fuerzas y la puerta se abrió. Frustrada, me fui a mi casa.

   Conclusión de este mini post: vivimos digitalizados, y crees que, con un sólo roce de tu mano, se va a abrir un mundo frente a ti... y no... ¡hay que empujar!




(10/01/17)





domingo, 18 de septiembre de 2016

Es 'pa' llorar


   Se acaba el verano (es 'pa' llorar...). El cielo se nubla (jooooo, nooooooo...), empieza a hacer fresquito (...sniff sniff...) , los pantalones cortos van dejando paso, de momento, a los pantalones pirata (o a las bermudas si eso...). Las camisetas de tirantes y escotes ceden su puesto a las camisetas con manga corta o un poco de manga (grrrrrrrrrrrr....), las sandalias se guardan en el armario para el próximo verano (los piececillos otra vez guardados noooooooo...)  y deja que salgan al aire los zapatos que se usaron en primavera hasta que llegue del todo el frío.

   Empiezas a moquear (clínex, clínex dubidúuuuu), a estornudar (aunque lo de estornudar no he dejado de hacerlo yo en todo el verano), vas notando cosas raras en la garganta (te vas resfriando o simplemente reaparece tu alergia). Los niños han vuelto al cole (es lo que toca...), ya no se les escucha por la mañana en las calles, los quioscos vuelven a sacar todos los primeros fascículos de sus colecciones (yo ya he picado y he comprado uno...)... De vuelta a la normalidad.

   Se acerca el otoño (me voy a llorar...). Se aleja en verano (...y con esto lloro aún más...).



¡Me cago en todo lo que se menea y tiene patas!
¡Quiero que siempre sea verano!
¡Quiero piscina!
¡Quiero playa, que este verano casi no la he olido!
¡No quiero taparme!
¡No quiero sacar la ropa de abrigo!
¡Quiero que siempre haga calor!
¡SOL de verano, no te vayas por favor!
¡Quédate aquí para siempre!

   Triste me hallo. Viviría siempre en verano.




(18/09/16)

domingo, 17 de julio de 2016

¡Una de bravas!



 ¡Unas bravas por favor!

¡Marchando!

¡Refresco de cola con gas edulcorado, por favor!

¡Por supuesto!

(La espera)
((Fuente de bravas y refresquito en camino))
(Salivación)
(Espera)
(Trago (glup))

Bravas, tenedores y pan en la mesa






Coges tenedor
(yiiiiiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa)

Catamiento de primera brava
(No pica)

Catamiento de segunda brava
(Mmmmm esta ha picado un poco)
(Trago (glup))

Catamiento de tercera brava
(Hoooooooooooostias, pica)
(Tragazo (glup glup glup))

Catamiento de cuarta brava
(La boca ardeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!)

¡Qué ricas están las bravas hoyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!

....
...............................................

Fuente limpia.

Vaso de refresco de cola con gas edulcorado vacío.

¡MISIÓN CUMPLIDA!








(17/07/16)


sábado, 30 de abril de 2016

El Ente debajo de la escalera


   ¿Tienes miedo?
¿Hay cosas que te asustan?
¿Crees en lo paranormal?
¿Tienes imaginación para dar y regalar?


   ¿Tienes trastero en tu casa? Si lo tienes… ¿Tienes que abrir una tenebrosa puerta para bajar a un lugar frío, oscuro, húmedo y con escaleras metálicas huecas? Teme entonces… porque ahí puede estar (oh oh........)… ¿Que quién puede estar? (...os estaréis preguntando...) El Ente (¿quién?), el Ente que se encuentra debajo de todas las escaleras (¡eso suena muy requetefatal!). No lo ves (ni queráis verlo, ni tan siquiera sentirlo...), pero está ahí (no lo dudéis), y está esperando a que termines de buscar cosas en tu trastero, que apagues las luces y que empieces a subir por las escaleras metálicas huecas para ver unos ojos brillantes y una mano que se alarga para agarrarte el tobillo (¿quéeeeeeeeeeeeeeeeeee?).


   ¡Muahahahahahahahahahaaaaaa! ¡No es real! ¡Claro que no es real! ¡Pero tu miedo sí! ¡Porque la imaginación es muy potente, no tiene límites y se puede crear el miedo tan grande como tu mente quiera! ¡Y aunque no sea real, sales del trastero lo más deprisa que puedas, no vaya a ser que algo te agarre el tobillo y no veas más la luz del día! 



   No me digáis que no os habéis imaginado alguna vez esto (estaríais mintiendo si dijerais que no)... Y seguro que también estáis pensando... ¿Qué hace esta loca contando esto? ¿A qué cuento viene? ¿Y esta paranoia tan tonta? Jijijijijijijijijijijijiji... Pues simplemente lo cuento porque sí, porque mi imaginación en ese sentido es potente, porque no me gusta bajar sola al trastero, porque subir las escaleras se me hace interminable, porque pienso que algún día me voy a tropezar subiendo de lo rápido que lo hago cuando voy sola, porque me imagino los ojos brillantes y algo agarrándome el tobillo, me imagino gritando y no saliendo de allí..... Pero es eso, mi imaginación, mi miedo imaginario...

   Y a vosotr@s ¿Qué os da miedo? 




(01/05/16)


sábado, 5 de marzo de 2016

Modo Viaje Astral ON

 
   ¿Sabíais que el microondas lo inventó un señor llamado Percy Spencer en 1945? ¿Sabéis que el microondas sirve para calentar los alimentos? Seguro que sí.

   Este electrodoméstico tan simple y tan particular a la vez, llegó a mi casa en el segundo milenio, pero no fue en mi casa la primera vez que yo lo utilicé.

   Hace muchos, pero que muchos muchos años (os hablo del siglo pasado y del milenio pasado también (¡anda que no ha llovido "ni ná")), mi primer trabajo fue cuidar a un niño que tenía por aquel entonces... siete años. Iba a recogerle todas las tardes al colegio y le ayudaba con sus deberes (tareas escolares) hasta que llegaban sus padres a casa. Los días que no tenía colegio, me iba a su casa a pasar el día con él. Si hacía buen tiempo salíamos a pasear a su perrita, si hacía malo nos pasábamos el día jugando y viendo películas; en verano bajábamos y nos bañábamos en la piscina (vaya aguadillas que me hacía el cabrito...)... lo que se suele hacer cuando no hay colegio. ¿Por qué os cuento todo esto? Pues es muy sencillo: aparte de mí en esa casa, había otra señora empleada que se encargaba de las tareas del hogar y de hacer la comida, pero ella sólo iba un rato por las tardes, y cuando yo estaba allí todo el día, me tocaba a mí preparar algo fácil. La verdad es que no me costaba nada preparar en un momento lo que me dejaba escrito la madre del nene en un post-it en la nevera.

   Recuerdo que cuando yo entré en esa casa no había microondas, llegó después que yo.

   Un día de los que pasábamos el día juntos (con la existencia del nuevo electrodoméstico calienta alimentos en su cocina), me dijo:

   - Tengo hambre ¿Por qué no vamos calentando la comida?
   - Claro, dame un minuto y voy calentando primero tu plato.

   Me fui a la cocina, saqué dos platos, abrí la nevera y cogí un táper con espaguetis y el queso rallado. Repartí la comida entre los dos platos y miré al microondas, lo abrí y metí su plato.




(Tiempo de espera)
.......
(Sigue el tiempo de espera)
.......

   - Inma, tengo hambre. ¿Qué haces? -vino el nene a decirme.
   - Te estoy calentando a ti primero los espaguetis, luego meteré los míos.
   - Inma, ¿los has metido en la nevera? ....

********** (Modo Viaje Astral ON) **********

   ... Me mira. Le miro. Miramos a la nevera. Me giro hacia el microondas (ups, no está funcionando y está vacío). Abro la nevera. ¡¡¡Tacháaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!!! El plato de espaguetis se estaba refrescando...

   ... Me mira. Le miro. Saco el plato de la nevera y me giro hacia el microondas. Abro la puerta, meto el plato, cierro la puerta y le doy a la ruleta del tiempo. Microondas funcionando.

.................................

   Me mira. Le miro. Se echa a reír. Yo también.

   - ¡¡¡Pero qué despistada!!!
   - Pues sí cielo, es que no estoy acostumbrada yo al microondas.

   Siguió riendo (que tenía una sonrisa muy contagiosa el jodío) mientras terminaban de calentarse sus espaguetis.

   ¡Qué recuerdos! Era riquísimo el niño, un poquito bicho, pero riquísimo. ¿Sabíais que hoy ese niño tiene 26 años? Pues sí, que lo sepáis, que llevo haciendo viajes astrales desde hace muuuuuuuuuuuuuuuuuchos años... Y los que me quedan...............

   Moraleja: el microondas sirve para calentar y la nevera para enfriar. ¡¡¡Que no se os olvide!!!

   Nos vemos en el siguiente post, y mientras tanto... sed buen@s... o no...





(06/03/16)





martes, 13 de octubre de 2015

Si es que... lo que no me pase a mí...

  
   Llegar al hospital después de comer, tener que subir a la segunda planta con el estómago lleno, pensar "pues me subo en ascensor, que parece que voy como si me hubiera comido un toro" (siempre subo y bajo andando por las escaleras), ver cómo se abren las puertas del ascensor delante de tí. VACÍO. "¡GENIAL!", dar unos pasos y entrar como si fuese el clonador de "Tu cara me suena", darle al 2, sentir que las puertas se cierran, darte la vuelta, y tras la apertura de las puertas salir decidida a seguir haciendo mi cometido dejando espacio a la gente que estaba esperando para entrar, quedarte perdida porque ves que no reconoces el pasillo que ves como el pasillo al que te ibas a dirigir, piensas "¿dónde coño estoy?", y compruebas que estás en la planta baja (¿ein?), que el ascensor no se ha movido de su sitio, que te han abierto las puertas y que has salido como una tonta tan orgullosa pensando que estabas ya en la 2ª planta (¡ouch!), resignarte y acercarte al pie de las escaleras. Mirar hacia arriba. ¿¡PIES PARA QUÉ OS QUIERO!? ¡IIIIIIIIIIIIIIINMA PA'RRIBA!


   Si es que... lo que no me pase a mí...







(13/10/15)

miércoles, 8 de julio de 2015

¡Hola calor! (que no "ola de calor")

   
   ¡Hola calor! (que no “ola de calor”) ¡Cuánto tiempo he estado esperándote! ¡Qué largo se me ha hecho el invierno y qué poquito vas a durar! Ahora parece que has llegado para quedarte, y eso me encanta.

¡Viva el verano! ¡Viva el calor!

   Contigo llega la poca ropa por las calles (¡viva!), sombreros, gorras, cremitas para no quemarse (¡muy muy importante!), los pies al aire (y pies de todo tipo, porque madre mía… hay pies que deberían quedarse guardados, pero todos tienen derecho a ser aireados), las melenas recogidas (coletas de caballo, trenzas, moños...), cortes de pelo radicales, los dedos de los pies pintados (los choricillos les llamamos mi hermana y yo), abanicos, pai-pais, las nuevas gafas de sol de moda (sí, hay gente que todos los años se gasta dinero en las gafas de sol de moda, y tendrán tantas como para poner un negocio propio de venta de gafas de sol de otras temporadas...), ventiladores, los aires acondicionados funcionando a tope, gente con flis flis (un spray pulverizador de agua, para quien no lo sepa...), escotes colorados (mucho vinagre y aftersun para calmar las rojeces), cachitas sin camiseta (mmmmmm) luciéndose (grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr) como si la calle fuera un escaparate de culturismo, helados, sorbetes (el de limón es el preferido de mi hermana), polos de hielo con el palo de madera (yuyu me da quien se queda chupándolo después de haberse terminado el polo), copas de helados de colores y sabores de otro planeta (ñam ñam), batidos, refrescos, smoothies (¿por qué se llamarán así?), muchas horas de sol (yiiiiiiiiiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa), horas de piscina y de playa (quien las tenga cerca), personas mayores que se pasan hoooooooras y horas sentadas en un banco intentando resolver los problemas del país (el congreso los llamo yo), gente tomando el sol como si el tiempo no existiera  vuelta y vuelta asándose como pollos (tienen que terminar con un dolor de cabeza… y es aburridísimo)… .... .... .... Y sobretodo beber agua, muchísima agua.




   Ves en la playa millones de sombrillas de todos los colores y de todos los tamaños, peques jugando en la orilla untadísimos de crema para no quemarse, con su gorro, su cubo, su pala y sus sandalias cangrejeras; señoras y señores de avanzada edad metiéndose con miedo en el agua (no saben que las olas no les van a tirar… pobrecillos…); personas de todas las edades metiéndose despacio al agua, otros metiéndose rápido y corriendo aposta para salpicar a los que se meten despacito (sí, en todas las playas hay de esos....... petardos todos....... jijijijijijijiji.....), que crees que lo han hecho sin querer y lo hacen adrede (… jijijijijijiji... sí, lo sé…); gente jugando con las raquetas de madera y la pelotita (es la única época del año en la que juegan a eso…. ¿será la playa la que invite a jugar a eso? no sé…); el típico “chulo playa” que tiene un cuerpo  “escombro”, un mini bañador (a veces incluso con estampados de leopardo…) y un moreno tostado surrealista antinatural… Mil y una cosas se pueden ver en la playa.

   En la calle hace demasiado calor, ya sea por culpa del asfalto, los medios de transporte, el calor que desprenden los aires acondicionados... Se podría freír un huevo en el suelo. Fijo.

   Estoy deseando irme a la playa.

  ¡Quédate verano! ¡Tarda en irte calor! Pero por favor, ¡Danos un pequeño respiro! ¡Que cualquier día nos va a dar un chungo!


   ¡Me encanta el verano! 
   I love summer!





(08/07/15)

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Un retiro en la bóveda de un banco

   La verdad es que no sé cómo empezar esto. Diría cien mil cosas ( o más, que no me gusta exagerar ) de miles de millones de formas, pero...