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martes, 7 de febrero de 2017

Otro día fingiré estar embarazada ¡Ea!


   Soy una buena ciudadana. Lo sé. Lo demuestro a diario. ¿Cómo lo demostré hace unos días? Pues veréis: volvíamos mis padres y yo en el autobús nº 9 desde casa de mi hermana hasta Cibeles. Mis padres se habían sentado juntos y yo en otro sitio, no había tres asientos juntos (¡ouch! ¡no pasa nada! me senté en otro y ya está). Una señora muy mayor (muy, muy, pero que muy mayor) se levantó corriendo de su asiento (a la velocidad del rayo, por cierto... increíble para su condición física) porque a mi lado se había quedado el asiento libre (y ya sabemos todos que un asiento libre en un autobús es un tesoro muuuuuuy preciado), y se estaba levantando con el autobús moviéndose (muy atrevida ella). Extendí hacia ella mi mano para ayudarla para que no se cayera y se sentara conmigo (¡olé por mí y por mi buena obra!).


¡Primera obra del día!



   En otra parada del recorrido se subió una señora muy muy mayor (fue la tarde de las señoras súper mayores en el autobús), (((¿cuántos años sumaríamos entre todos? una bestialidad, seguro))) muy requetepintada (no le pegaba, la verdad), con un abrigo de oso panda (¡puaj!) que seguro era verdadero (grrrrrrr), y se me puso delante:



   - Señorita - me dijo con voz dulce y ojos como el gatete de Shrek - ¿te importa levantarte para que me siente yo?



   Me quedé mirándola, le puse una sonrisa (finjida pero dulce) y, levantándome de mi asiento como si llevase un millón de losas encima, como si me acabase de arrasar una manada entera de elefantes, como si hubiese hecho una comida sin haber probado un trozo de pan (un dolor abominable...)... le dije: 



   - Por supuesto, siéntese.


¡Segunda obra del día!

   Menos mal que justo al levantarme yo, se levantaron las dos personas que iban detrás de mí y volví a sentarme hasta Cibeles..... Otro día fingiré estar embarazada y no me voy a levantar. ¡Ea!





(07/12/17)



lunes, 15 de diciembre de 2014

Modo Odio ON


   Os voy a contar lo que me ha pasado.

   Volviendo de casa de mi hermana he cogido el autobús nº 9 para bajarme en Cibeles e irme andando hasta Atocha (como hago la mayoría de veces que regreso a casa desde la casa de mi hermana). Pues bien, yendo en el autobús, mi vejiga quería vaciarse (oh oh... oh oh... escalofríos... temblores...), necesitaba vaciarse (... ufffff... qué calores más malos...), pero yo iba en el autobús (no tenía escapatoria), no había manera física de vaciarla (ay ay ay ay ay... ay... qué mal...). Pensé "cuando me baje en Atocha, voy al McD*n*lds y me vacío"......................

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   Bien. Llegué al McD*n*lds, fui al baño. ¡¡¡CÓDIGO!!! (I can´t believe it!). Me acerqué a las cajas a pedirles por favor la clave, y me dijo una pava "está en el ticket" y yo pensando... "la madre que te parió". Modo odio ON... No estuve hábil y me fui (oh oh, oh no... mi vejiga va a reventar).

   Caminando hacia Atocha, recordé que allí hay un B*rg*r K*ng ("Aaaaaaaaaleluya, aaaaaaaaaaaleluya........ ¡mi salvación!")............ Llegué al Burg*r, entré y me encontré unos carteles en las puertas de lo que antaño fueron los baños en los que se podía leer "ESTE ESTABLECIMIENTO NO TIENE SERVICIOS, PERO YA QUE ESTÁS AQUÍ ¿VERDAD QUE TE APETECE UN WHOPPER?"........ ("*$&*%&$").......... Así que en modo ecografía ya, con unos escalofríos de muerte, vi los baños públicos de Atocha....... ¡¡¡DE PAGO!!! (si son de pago ya no son públicos, sino privados...)

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   Así que nada... 0.60€ por "eshar un meo" en unos baños pijísimos con música ambiental y que ellos solitos "tiran de la cadena".....
 
 

   Una odisea, vamos...................................................................





(13/12/13)

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