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domingo, 17 de mayo de 2015

¡¡¡Tierra trágame!!!

 
   Escuchar a Shania Twain me ha animado a contaros lo que me pasó hace unos días (concretamente, el miércoles 6 de mayo).

   He tenido un accidente.

   No me ha pasado nada con el coche (no conduzco, ni me pasó nada en otro coche tampoco); no me he cortado con un cuchillo; no me he caído por la calle, ni por las escaleras (qué dolor, ¿no?), ni en mi casa; no me he caído de la cama; no he vuelto a meter una oreja en el ventilador (con una vez tuve suficiente); no me he dado ningún golpe en la cabeza (no quiero estar más trastornada de lo que ya estoy); no me he torcido un pie, ni dos; tampoco me he dañado ningún brazo, ninguna de las manos; no me he quemado en la cocina, ni con la plancha, ni con el agua caliente, ni con el hielo; tampoco me he caído de la bici ni me ha pillado una moto..... Creo que hay mil y una formas de sufrir un accidente, pero lo que me pasó a mí fue brutal, inesperado, agobiante. Es lo peor que le puede pasar a una persona que va tranquilamente paseando por la calle. Fue un "tierra trágame" en toda regla.

   Como muchas tardes, salí a pasear hacia Parquesur, que desde mi casa son 3.5 km, que ida y vuelta se convierten en 7 km casi diarios (algunos pensaréis que no es mucho, a otros os parecerá una barbaridad, pero a mí ya me parece un paseo militar y se me hace corto). Esa tarde mi madre me dijo que no podía acompañarme y que me fuera yo sola. "No te preocupes" le dije, y cogí mi cazadora, mi mochila, mi móvil y mis gafas de sol y me fui.

   Es un camino con muchos árboles; árboles altísimos llenos de hojas...


   ... en los que no se distingue el cielo a través de ellos. Pasando a la altura de la parada de metro Julián Besteiro, por donde había muchísima gente (personas mayores, madres con niños pequeños, perros, adolescentes, el moreno vendiendo pelis...), iba yo tranquilamente paseando a buen ritmo (porque se trata de caminar a paso rápido, no de relax) cuando sin esperarlo, me cayó desde una rama de uno de los árboles más altos ¡¡¡una pedazo de caca de algún pájaro enorme!!!

   Uf.............
   Uuuuf.......................
   Uuuuuuuf...................................
   Uuuuuuuuuuuuuf...............................................

   ¿Queréis saber cómo me sentí? Pues en esos momentos no sabía qué hacer, estaba paralizada, nerviosísima, estaba manchada entera: el pelo, la esquina de las gafas de sol, la cazadora, la hebilla del cinturón de la cazadora (pufffffff......esto fue lo peor), el pantalón, la zapatilla. Temblando.

   Me acerqué a un banco, me quité la mochila y miré hacia la hebilla. ¡¡¡Thor mío, estaba repleta de mierda y me la tenía que desabrochar para quitármela!!! Así que, con todo el asco del mundo y sin dejar de temblar, como pude me la desabroché. Una parte de la caca cayó al suelo. Al ver mi nerviosismo, una mamá muy amable que estaba con su pequeño por ahí, se acercó y me dio unas toallitas para que me quitara todo lo que pudiera. Qué maja. Me comentó que tenía un poco manchado el pelo. Me quité la cazadora y la metí en una bolsa que llevo siempre en la mochila (menos mal). Me limpié el pantalón todo lo que pude y la zapatilla con las toallitas, pero tenía que verme la cabeza. Al lado del metro hay un bar, y qué majos, me dejaron pasar al baño. Así que temblando aún, con lágrimas casi en los ojos y con la cazadora llena de mierda metida en una bolsa, me volví a mi casa.

   - ¿Ya vuelves? ¡Vaya paseo más corto que te has dado! - me dijo mi señora madre, que se hallaba tranquilamente descansando en el sofá.

   - ¿Que si ya vuelvo? ¡Mira lo que me ha pasado! - y sin terminar de contárselo, la mía mamma se echó a reír.

   Esa tarde fue un fracaso absoluto de paseo. Así que nada, metí la cazadora en la lavadora, el pantalón, la camiseta (que no se manchó pero por si acaso), y me fui a la ducha. ¡Qué paseo más corto!

   ¿Habéis visto qué accidente tuve? Para mí fue lo peor, y encontrarme sola creo que me influyó para haberme puesto tan nerviosa como me puse.

    ¿Qué será lo siguiente que me pase?

   Miedo me da....................




(17/05/15)


viernes, 9 de enero de 2015

Mil disculpas doña percha

 
   ¡A las buenas!

   Esta tarde ha sido la primera tarde del año que he salido de compras a ver las rebajas (que no lo son tanto) y poder dar una vuelta (que ha sido difícil porque había más gente que en el metro de Japón en hora punta) por Parquesur (centro comercial del sur de Leganés).

   No he salido a mirar nada en concreto, no tengo expectativas de comprarme nada, más que nada porque no lo necesito, y por capricho no lo voy a hacer porque caprichos puedo permitirme pocos (más bien ninguno).

   He estado mirando jerseys, me apetecía comprarme un jersey, pero es que... no me veo con ninguno, y no me he probado ninguno, simplemente no me gustan los jerseys que veo, no van conmigo, no "me pegan"... y no he comprado ninguno. También he mirado cazadoras vaqueras, pero no quiero una cazadora ya desgastada y rota, la quiero entera, con toda la tela ¿es tan difícil de entender que yo quiera encontrar una cazadora vaquera en condiciones? Y para una que encuentro....... costaba 130€..... ¡Era perfecta! pero era de Tommy Hilfiger, lo cual explica su precio... ¡pero estaba entera joeeeeeeer! (cawentó)....

   No he seguido mirando más....

   Cuando he pasado por la sección de lencería, he ido a echar un vistazo a los sujetadores deportivos (me declaro fan de los sujetadores deportivos), los de la marca Shock Absorber (si no tienes uno, ya estás tardando en probarlo), y he vuelto a comprobar que me gustan todos y que tendría el cajón lleno con uno de cada modelo. Los estaba mirando cuando se ha acercado una pareja y me he retirado un poco para dejarles espacio, he dado un par de pasos hacia atrás y me he chocado con algo blando... "Uy perdón, lo siento", he dicho mientras me daba la vuelta. Pensaba que me había chocado con alguien. Resulta que me he chocado con........ (redoble de tambores tttttttttttrrrrrrrrrrrrrrrrrr.............) ¡Con una percha llena de braguitas de esas que dicen que te suben el culo!



   ¡Le he pedido disculpas a una percha! ¡Vaya tela! Si alguien me ha visto habrá pensado "pobrecita, no está bien"....

   ¿Alguien le ha pedido alguna vez disculpas a una percha? Yo sí. Hoy.

......................................................................................

  ¡Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaa! ¡Si es que lo que no me pase a mí.......................................!




(09/01/15)


 

lunes, 15 de diciembre de 2014

¡Ay Thor mío! ¡Sujétame!

 
   Subiendo de Parquesur (se va a convertir un habitual de mi blog Parquesur) con mi refresco de cola con gas edulcorado en la mano (qué raro, ¿verdad?), bajaban corriendo dos chicos sin camiseta (uffffffffffffff......), marcándolo todo (qué calor más grande.......), sudaditos (¡ay Thor mío! ¡sujétame!), con pantalones de correr Kalenji (apretaíllos, muy apretaíllos......)... muy monos ellos (¿sigo mi camino o corro detrás de ellos?....) he tenido que hacerles, irremediablemente, un escáner frontal... ¡Escáner de frente superado! Han pasado a mi lado (Thor mío... las hormonas se me están revolucionando...), y ¿qué queréis que os diga? Me he tenido que dar la vuelta (¡sí o sí, tenía que hacerlo!) para hacerles el escáner por detrás (ojos cerradillos, mirada escaneadora desde la punta de la cabeza a la punta de los pies, sin perder detalle...)... ¡Y lo han aprobado con sobresaliente!

   Creedme chicas, vosotras también os hubieseis dado la vuelta.




(16/05/14)

¡Pañum, Pañum!

 
   Esta tarde me han disparado (a lo ¡pañum pañum!). Sí sí, disparado.

   Iba yo paseando por Parquesur (qué raro... yo por Parquesur...) cuando de repente, me he cruzado con un matrimonio que llevaba un carro de compra del que asomaba un niño, unos seis años como mucho debía de tener, y el niño llevaba una pistola (una pistola de juguete, no vayáis a pensar mal, que no era de verdad... ¡mal pensados!). Iba disparando a todo el que se cruzaba por delante (no dejaba títere con cabeza), y yo me he cruzado por delante de él. Me ha mirado, ha puesto cara de malo... y me he llevado mi disparo puesto.

   Es una tontería soberana, lo sé, un mini post, pero me ha hecho gracia la cara que me ha puesto el niño. Y también, para terminar, he de añadir que no me gustan los juguetes bélicos. Donde esté un buen juguete educativo, que se quiten las armas (aunque no sean de verdad).




(31/01/14)

Entrada destacada

Un retiro en la bóveda de un banco

   La verdad es que no sé cómo empezar esto. Diría cien mil cosas ( o más, que no me gusta exagerar ) de miles de millones de formas, pero...