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martes, 11 de enero de 2022

Pasa, que ahora te toca

 

   Después de mucho tiempo sin escribir por aquí (es que llevo una vida un tanto aburrida, es un hecho), voy a contaros una tontería que me pasó hace unos días. 

   Salí de paseo mañanero (olé yo) yo sola conmigo misma (y tan a gusto, oiga) y pasé a un supermercado a coger un refresco de cola con gas edulcorado (del que no voy a nombrar marca porque no me pagan por ello) porque hacía un sol de vértigo (¡viva el sol!) y me apetecía beberme algo fresquito (en realidad no hace falta que haga calor para que yo beba algo fresquito en la calle, con frío también me lo bebo...).

   Me di una mini vuelta por dentro (primero pasé por el pasillo de los botes) hasta llegar a la cámara frigorífica con las bebidas (que me estaba esperando ahí brillante llamando mi atención como si fuese la entrada de un casino). Llegué (¡hola nevera!), abrí la portezuela, escogí refresco (cuarta fila, quinta columna), lo cogí y me fui a las cajas. Tres cajas vacías disponibles para mí (¡increíble, pero cierto!). Ni corta ni perezosa (y con la chulería madrileña que me caracteriza (qué va... jajajajajaja)) me puse en una de ellas (en la 2 para ser más exacta) y coloqué mi refresquito en la cinta. La cajera que me iba a atender empezó a mirar hacia otro lado y señalándome (y eso es de mala educación) le dijo a un matrimonio (con una voz despectiva que no os podéis ni imaginar) que allí se hallaba:

   - ¿Es esta? - dijo señalándome.

   - Sí, es esa - respondieron ellos.

   Me giré para curiosear (a cámara lenta con los rizos al viento) porque yo pensaba que conmigo no iba la copla (yo iba tan tranquilita), pero claro, la cajera me señaló a mí (¡a mí!), y me quedé paralizada pensando qué había hecho yo para que ese matrimonio me señalara (¿quéeeeeeee?), si no había hablado con nadie, ni hecho nada a nadie, ni nada de nada... Entonces me dijeron (música de suspense) ¡que me había colado! (¿yo? ¿colarme yo?), que era fila única y había llegado con mi toda mi geta a ponerme la primera (¿yo?)... y a mí me faltó tiempo para disculpas (que soy muy educada yo)  y aclarar que no sabía que ahí tenían caja única (es cierto, no lo sabía), y que al no haber nadie en las cajas pues me puse en una (seguro que vosotr@s también lo habríais hecho). Me dijeron entonces que si solo llevaba eso (mi refresquito) que me dejaban pasar, y les dije que no, que pasasen ellos que estaban primero y ya pasaría yo en mi turno, sin problema. Dicho y hecho. Ellos se fueron a una caja y yo me puse detrás de ellos, cuando veo que me mira otra de las cajeras (glup) y me dice:

   - Pasa, que ahora te toca.

   Es una soberana tontería, una gilipollez enorme, una anécdota para contar. 

   ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido?




miércoles, 8 de julio de 2015

¡Hola calor! (que no "ola de calor")

   
   ¡Hola calor! (que no “ola de calor”) ¡Cuánto tiempo he estado esperándote! ¡Qué largo se me ha hecho el invierno y qué poquito vas a durar! Ahora parece que has llegado para quedarte, y eso me encanta.

¡Viva el verano! ¡Viva el calor!

   Contigo llega la poca ropa por las calles (¡viva!), sombreros, gorras, cremitas para no quemarse (¡muy muy importante!), los pies al aire (y pies de todo tipo, porque madre mía… hay pies que deberían quedarse guardados, pero todos tienen derecho a ser aireados), las melenas recogidas (coletas de caballo, trenzas, moños...), cortes de pelo radicales, los dedos de los pies pintados (los choricillos les llamamos mi hermana y yo), abanicos, pai-pais, las nuevas gafas de sol de moda (sí, hay gente que todos los años se gasta dinero en las gafas de sol de moda, y tendrán tantas como para poner un negocio propio de venta de gafas de sol de otras temporadas...), ventiladores, los aires acondicionados funcionando a tope, gente con flis flis (un spray pulverizador de agua, para quien no lo sepa...), escotes colorados (mucho vinagre y aftersun para calmar las rojeces), cachitas sin camiseta (mmmmmm) luciéndose (grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr) como si la calle fuera un escaparate de culturismo, helados, sorbetes (el de limón es el preferido de mi hermana), polos de hielo con el palo de madera (yuyu me da quien se queda chupándolo después de haberse terminado el polo), copas de helados de colores y sabores de otro planeta (ñam ñam), batidos, refrescos, smoothies (¿por qué se llamarán así?), muchas horas de sol (yiiiiiiiiiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa), horas de piscina y de playa (quien las tenga cerca), personas mayores que se pasan hoooooooras y horas sentadas en un banco intentando resolver los problemas del país (el congreso los llamo yo), gente tomando el sol como si el tiempo no existiera  vuelta y vuelta asándose como pollos (tienen que terminar con un dolor de cabeza… y es aburridísimo)… .... .... .... Y sobretodo beber agua, muchísima agua.




   Ves en la playa millones de sombrillas de todos los colores y de todos los tamaños, peques jugando en la orilla untadísimos de crema para no quemarse, con su gorro, su cubo, su pala y sus sandalias cangrejeras; señoras y señores de avanzada edad metiéndose con miedo en el agua (no saben que las olas no les van a tirar… pobrecillos…); personas de todas las edades metiéndose despacio al agua, otros metiéndose rápido y corriendo aposta para salpicar a los que se meten despacito (sí, en todas las playas hay de esos....... petardos todos....... jijijijijijijiji.....), que crees que lo han hecho sin querer y lo hacen adrede (… jijijijijijiji... sí, lo sé…); gente jugando con las raquetas de madera y la pelotita (es la única época del año en la que juegan a eso…. ¿será la playa la que invite a jugar a eso? no sé…); el típico “chulo playa” que tiene un cuerpo  “escombro”, un mini bañador (a veces incluso con estampados de leopardo…) y un moreno tostado surrealista antinatural… Mil y una cosas se pueden ver en la playa.

   En la calle hace demasiado calor, ya sea por culpa del asfalto, los medios de transporte, el calor que desprenden los aires acondicionados... Se podría freír un huevo en el suelo. Fijo.

   Estoy deseando irme a la playa.

  ¡Quédate verano! ¡Tarda en irte calor! Pero por favor, ¡Danos un pequeño respiro! ¡Que cualquier día nos va a dar un chungo!


   ¡Me encanta el verano! 
   I love summer!





(08/07/15)

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