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miércoles, 15 de febrero de 2023

¡Psicólog@s del mundo, analícenme!

   ¡Hola a tod@s! Después de muuuucho tiempo sin publicar nada por aquí (más que nada porque tengo una vida de lo más aburrida y no me pasa absolutamente ná de ná), he decidido contaros dos sueños que he tenido hace poquito. Dos sueños que me han dejado con el alma un poco tocada (snif, snif), porque l@s que me conocen bien saben que mi mayor sueño es ser madre (snif, snif, snif) y al paso que voy (snif, snif, snif, y otro snif).... Bueno, al lío...

   "He soñado que ponía un huevo. Estaba súper nerviosa, el huevo se movía encima de las sábanas de mi cama, yo no sabía qué iba a pasar... si se iba a romper, si no se rompería, si saldría algo, si estaría vacío... El caso es que cuando el huevo por fin abrió, apareció un niño precioso, súper limpito (pensaba yo que lógicamente estaba limpito, si no había estado sumergido en el líquido amniótico ni nada...), y con una fuerza sobrehumana (había salido del huevo un "Thorete"). Le pregunté que si quería un yogur y me dijo muy contento que sí..."

   Hasta ahí mi primer sueño. ¿Estoy como una cabra? Puede ¿Necesito terapia? Quizás. ¿Qué puede significar que en mi sueño pusiera un huevo? ¡Psicólog@s del mundo, analícenme!

   "Era madre de una niña preciosa. Tenía una pequeña la mar de bonita. Le gustaba dar paseos por los pasillos de unos grandes almacenes (que no voy a nombrar porque no me pagan por hacerles publicidad), y yo la llevaba en bicicleta sentada en la parte de atrás. Le gustaba mucho pasar por el pasillo de Eliz*abeth Ard*n, y yo le dije que no podía tocar nada, que solo podía mirar, y con su cabecita y esos ojos bonitos me dijo que sí. Paseando con ella por su pasillo favorito, ella lo iba señalando todo, extendía su brazo y su dedito para indicarme todo lo que le gustaba. Cuando salimos del pasillo, le dije que se había portado súper bien, me sonrió y me la comí a besos."

   Y hasta ahí mi segundo sueño.

   ¿Sacáis alguna conclusión? Yo sí, que los sueños, sueños son. 




martes, 11 de enero de 2022

Pasa, que ahora te toca

 

   Después de mucho tiempo sin escribir por aquí (es que llevo una vida un tanto aburrida, es un hecho), voy a contaros una tontería que me pasó hace unos días. 

   Salí de paseo mañanero (olé yo) yo sola conmigo misma (y tan a gusto, oiga) y pasé a un supermercado a coger un refresco de cola con gas edulcorado (del que no voy a nombrar marca porque no me pagan por ello) porque hacía un sol de vértigo (¡viva el sol!) y me apetecía beberme algo fresquito (en realidad no hace falta que haga calor para que yo beba algo fresquito en la calle, con frío también me lo bebo...).

   Me di una mini vuelta por dentro (primero pasé por el pasillo de los botes) hasta llegar a la cámara frigorífica con las bebidas (que me estaba esperando ahí brillante llamando mi atención como si fuese la entrada de un casino). Llegué (¡hola nevera!), abrí la portezuela, escogí refresco (cuarta fila, quinta columna), lo cogí y me fui a las cajas. Tres cajas vacías disponibles para mí (¡increíble, pero cierto!). Ni corta ni perezosa (y con la chulería madrileña que me caracteriza (qué va... jajajajajaja)) me puse en una de ellas (en la 2 para ser más exacta) y coloqué mi refresquito en la cinta. La cajera que me iba a atender empezó a mirar hacia otro lado y señalándome (y eso es de mala educación) le dijo a un matrimonio (con una voz despectiva que no os podéis ni imaginar) que allí se hallaba:

   - ¿Es esta? - dijo señalándome.

   - Sí, es esa - respondieron ellos.

   Me giré para curiosear (a cámara lenta con los rizos al viento) porque yo pensaba que conmigo no iba la copla (yo iba tan tranquilita), pero claro, la cajera me señaló a mí (¡a mí!), y me quedé paralizada pensando qué había hecho yo para que ese matrimonio me señalara (¿quéeeeeeee?), si no había hablado con nadie, ni hecho nada a nadie, ni nada de nada... Entonces me dijeron (música de suspense) ¡que me había colado! (¿yo? ¿colarme yo?), que era fila única y había llegado con mi toda mi geta a ponerme la primera (¿yo?)... y a mí me faltó tiempo para disculpas (que soy muy educada yo)  y aclarar que no sabía que ahí tenían caja única (es cierto, no lo sabía), y que al no haber nadie en las cajas pues me puse en una (seguro que vosotr@s también lo habríais hecho). Me dijeron entonces que si solo llevaba eso (mi refresquito) que me dejaban pasar, y les dije que no, que pasasen ellos que estaban primero y ya pasaría yo en mi turno, sin problema. Dicho y hecho. Ellos se fueron a una caja y yo me puse detrás de ellos, cuando veo que me mira otra de las cajeras (glup) y me dice:

   - Pasa, que ahora te toca.

   Es una soberana tontería, una gilipollez enorme, una anécdota para contar. 

   ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido?




jueves, 15 de julio de 2021

Esto se me va de las manos

    Si fuese más atrevida me cortaría el pelo yo sola, pero no me atrevo (las tijeras ya las tengo (... qué peligro...)). ¿Qué pasaría si saliese mal? (¡la pregunta del millón!) Que quedaría hecha un adefesio y tendría que ir a una peluquería a que me arreglaran el 'desaguisao'... (me esquilarían como a las ovejas...)...

   Y pensándolo bien... ¿Y qué si sale mal? ¡El pelo corto es super cómodo para el verano! (madre del amor hermoso, me ha dado un aire o algo...)...

   Voy a reflexionar (¡Ooooohmmmmm!)

   Uy, no os lo vais a creer, pero acaban de representarse sobre mis hombros dos seres de luz y energía que están llamando mi atención...

   Angelita: "Niña, ve a la pelu, es más seguro"
   Demonia: "Cobarde, gallina, córtatelo tú, vamos, que no se diga..."
   A: "Ni la oigas, no te arriesgues"
   D: "Córtalelo tú, cobarde, coward"...
   A: "Mírate en el espejo, tampoco te hace falta. Estás divinísima, no te lo cortes"
   D: "Ya está la mojigata perfecta, qué coñazo, vete a por las tijeras de podar y al lío"
   A: "No escuches a la vaca burra esta, mira qué basta es, a por las tijeras de podar te ha dicho..."
   D: "Échale un par de ovarios y hazlo"
   A: "¿En serio, Jorge?" "Si los rizos son maravillosos"
   D: "Ay la hostia, qué plasta... Serán maravillosos pero cansan... ¡Córtalelo!"
   A: "Haz lo que te de la gana, pero ya te digo yo que no te hace falta"
   D: "Mmmm... se pone de mi parte..."
   A: "................"
   D: "Muahahahahahahahahaha......."

   Ya en serio, me está agobiando verme con un peinado con el que no me veo en condiciones... ¿Y si me tiñiese de rubia? (esto se me va de las manos)

   D: "¿Rubia? ¡Cojonudo! ¡Ni lo pienses!"
  A: "Chica, estás muy perdida. Rubia... ¿Tú sabes lo que es eso? Eres castaña de toda la vida, hay que reflexionarlo muchísimo."
   D: "Qué paciencia... ¡Que haga lo que le dé la real gana! ¿Rubia? ¡Pues rubia!"
   A: "Si finalmente lo haces te va a costar acostumbrarte ¿Estás dispuesta a un cambio tan radical?"
   D: "Hazlo, las cosas no hay que pensarlas tanto"
   A: "¿Y si lo hace y luego no le gusta?"
   D: "Uffff... qué estrés... ¡Que vuelva al castaño y punto!"

   Va siendo hora de cambiar de look... o no... no sé... ehm... joer... uf... qué complicado todo...




   P.D: sólo hace un mes que me corté el pelo.
   P.P.D: nunca estoy conforme.
   P.P.P.D: ay Thor mío, échame un cable (pero pelao no, eh...)


miércoles, 24 de junio de 2020

Hay un gel hidroalcohólico en la puerta


   Vas a comprar. Te pones la mascarilla, llevas tu gel hidroalcohólico para desgastarte las manos con él y sales a la calle.

(... toda precaución es poca; mascarilla siempre; gel hidroalcohólico, siempre...)

   Esquivas a los que van con mascarilla. Esquivas a los que van sin mascarilla. Les dices de todo en voz alta porque no se enteran. Vas a tu destino.

(... como si estuvieses en un circuito de fórmula 1...)




   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Entras en la tienda. Si compras algo, te vuelves a echar gel. Si no compras nada, también.

(PLIQUI PLIQUI (reproducción del sonido inexitente del dispensador de gel))

   Sales feliz, se te ocurre otra cosa y te diriges a otra tienda.

(... feliz pero no feliz nivel Heidi, parecerías ridícul@...)

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Este huele peor. Qué mal se introduce. Qué asco, qué peste llevo en las manos. No tocas nada porque no compras nada, pero te vuelves a echar gel al salir.

(... venga va, otra vez. PLIQUI PLIQUI... ufff... puaj... grrrr...)

   Sigues por la calle esquivando gente.

(... ponte la mascarilla, coño... ahí en el codo va bien, sí señor... no me da pena que te infectes tú, sino que se infecten los que estén contigo... ¡qué te la pongas, hostias!)

   Te asomas a un escaparate. Te gusta algo. Entras.

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Este huele raro pero no tan mal como el de antes. Ya se ha introducido. No tocas nada. Si tocas algo te echas rápidamente gel del tuyo. Sales de nuevo sin nada.

(... oooooootra vez, PLIQUI PLIQUI... ehmmm... joeeer....)

   Por fin vas a la tienda a la que querías entrar desde el principio.

   Hay un gel hidroalcohólico en la puerta. Te echas. Entras en la tienda. Este no se introduce ni a tiros. Qué horror. Qué asco, huele fatal. ¿Por qué no olerán todos igual? 

(... PLIIIIIQUI, PLIIIIIQUI.... PLIQUI, PLIIIIIQUI PLIQUI mon amour... )

   Sales de la tienda y vas por la calle sorteando a todas las personas con las que te cruzas deseando llegar a tu casa. 

(... en casa me siento segur@@@@@@@@@@@@@@@@....)

   Qué ganas tienes de llegar a casa para lavarte las manos en condiciones.

(... oh sí, agua fresquita, por favor, jabón, por favor, pero aguaaaaaaaaaaaa...)

   Sí, las llevas limpias. Sí, las llevas desinfectadas, sí a todo, pero donde esté un buen jabón y un chorreón de agua... que se quiten todos los geles hidroalcohólicos del mundo. 



  
   P.D: lávate las manos después de leer este post.
   P.P.D: lávate las manos.
   P.P.P.D: ¿se os saturan las manos con el gel hidroalcohólico como a mí?
   P.P.P.P.D: lávate las manos y ponte la mascarilla. 

viernes, 10 de enero de 2020

A las cosas hay que llamarlas por su nombre


   Si escucháis a una persona jadeando a las 13:30 h ¿qué pensáis?

"Ha estornudado, pues salud, oiga"
"Eso no es un estornudo"
"Tampoco parece tos"
"Se está ahogando"
"Se ha hecho daño"
"Pensaba que el agua estaba caliente y estaba helada"
"Se ha pillado los dedos con algo"
"Se ha cortado con algo en la cocina"
"Se ha clavado un alfiler al meter la mano en la caja de la costura"
"No le vale la ropa después de Navidad"
"Le ha salido un grano"
"Le ha dado un retortijón"
"Se ha tropezado y se va a caer"
"Su mascota se ha comido las zapatillas"
"Se lo está pasando teta"
"Se ha corrido, ha terminado"
...

   Podéis pensar muchas cosas escuchando a una persona jadeando (arriba sólo he puesto una pequeñísima parte...). En mi caso, os puedo asegurar que bien ha podido ser la última opción de unas cuantas que he puesto ("Piensa mal y acertarás").

   Esta mañana he acompañado a mis padres a hacer su compra (que es viernes, y les gusta hacer la compra los viernes, que les hacen descuento). Cuando volvíamos, desde la ventana de un piso bajo hemos escuchado un jadeo muy sospechoso.

   - ¿Qué es eso? Alguien ha estornudado - ha dicho mi señora madre.

   Mi padre delante de nosotras con el carro.

   - Pues yo creo que era alguien masturbándose pegad@ a la ventana y acaba de correrse - ha sido mi respuesta.

    Mi padre delante de nosotras con el carro.

   Mi madre se ha descojonado de la risa, pero creo que ha sido más por mi comentario que por la situación (es que puedo llegar a ser muy payasa con mis comentarios, pero a las cosas hay que llamarlas por su nombre).

   - Que si le gusta jugar consigo mism@ pegad@ a la ventana está en todo su derecho, está en su casa - he añadido.
   - Sí, sí... No parecía un estornudo.
   - Claro, no ha hecho "AAAAAATCHÚUUUUUS", sino "AAAH AAAAH AAAAAAH AAAAAH AAAAAAAH!!!!", claramente.
   - Sí, sí...
   - Pues nada, ese o esa ya va a estar content@ para lo que queda de día.

   Y mi padre delante de nosotras con el carro.

   Hay personas a las que les gusta que les vean, o que les oigan, o ambas cosas mientras juegan consigo mism@s (para gustos, los colores, y todo respetable)... Quizás ha esperado a que pasase alguien por delante de su ventana para llegar a su momento cumbre (¡y explotar!), y justo hemos pasado nosotros (¡BOOM!). Qué casualidad... Lo que no sé es si la siguiente vez que pase por ahí, miraré de reojo cuando pase por su ventana, iré por la acera de enfrente o simplemente me acordaré del tema como una anécdota.






viernes, 9 de agosto de 2019

La chancla desintegradora


   Érase una vez, en un lugar muy muy lejano de una remota ciudad al sur de la comunidad autónoma en la que reside la capitanía de un país donde lo que más vale es el sol, una noche cualquiera, cuando los seres que allí vivían estaban plácidamente viendo ese artilugio luminoso y sonoro que entretiene a ratos, un ser volador identificado entró para perturbar la paz que allí reinaba (pánico, con lo a gustito que estábamos...).

   Ella dijo:

  - Buah, una polilla.

   Con rápido movimiento (el mismo que hubiese hecho si me hubiese pinchado con algo), levantó su plana posadera del sillón en el que tranquilamente no hacía nada, y corrió para cerrar la puerta del pasillo que daba entrada a otras estancias del hogar (que luego da mucho yuyu que se cuelen en los armarios).

   Él cogió un cojín (un arma súper mortífera que es capaz de terminar con todo ser vivo que entre a molestar a partir de ciertas horas).

   - A ver - dijo ella - No vayas a darla con el cojín que nos puede dejar mancha. (qué asquete ¿no?)

   Él soltó el cojín y se quitó una chancla (más letal aún que el cojín).


(chan chan chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan)


   - ¿Dónde está? No la veo - dijo él.

   - Está por ahí, por el mueble.

   La dama de plana posadera diose media vuelta (igual que el demonio de Tasmania de los dibujos animados) y corrió en busca de un largo palo terminado en plumas para echar al ser volador hacia el balcón, abrir la ventana y dejarlo ir, pero revoloteaba a la velocidad del rayo (bueno, a lo mejor un pelín menos...) y era imposible pillarlo.

   - ¿Dónde está? - volvió él a preguntar.

   Ella miró por todos los sitios dando un giro de 360º (¡Olé!)

   - Está pasando por delante de ti.

   Con veloz movimiento y sin saber lo que iba a pasar, él dio un zapatillazo al aire.

   ¡¡¡PIC!!!
(esto es la reproducción del sonido que escuchamos)

   - No la veo - dijo él.

   - Yo tampoco - añadió ella.

   - En la chancla no está - dijo girando ésta para ver la suela.

   Miraron por el suelo. Cogieron las linternas para buscarla por todos los rincones, en todas las grietas, en todos los lugares en los que podía haber caído. No apareció por ningún sitio.

   No la vieron volar más. Nunca jamás apareció. Es inexplicable, pero aun habiendo pasado muchas horas desde que ocurrió, no han vuelto a saber de ella.



 
   P.D: llegaron a la conclusión de que la chancla era el arma de destrucción masiva jamás inventada.
   P.P.D: la chancla desintegradora.
   P.P.P.D: el ser volador desintegrose en el aire.
   P.P.P.P.D: en estos momentos sigue sin aparecer y continúan pensando que esa chancla tiene poderes.

   (El post está contado en tercera persona (me apetecía hacerlo así) y los comentarios están en primera persona (también me apetecía hacerlo así).)


 ... ¿Estará la dama de plana posadera perdiendo el último tornillo que le quedaba? ...

 

jueves, 1 de noviembre de 2018

Ni "trick or treat" ni "truco o trato"


   Ayer por la tarde salí a dar una vuelta por el centro de Leganés (y hacía fresquete, pero tenía que salir), y mirando un escaparate (móviles, cámaras de fotos, consolas de vídeo juegos, todo de segunda mano, que me gusta a mí mirar todas esas cosas) se me acercó un payaso vestido de pasayo tétrico y me "asustó". Me dijo "¡Uh!".

(Modo indiferencia ON)



   Pues... no me asusté, ni me inmuté, le miré a los ojos porque pensaba que me conocía, que se había disfrazado y me había visto mirando el escaparate y había decidido saludarme asustándome primero, pero en serio que no le conocía... simplemente intentó asustarme con un "susto halloween", un "halloween susto", un "trick or treat", un "truco o trato" (¡pues ni truco ni trato oiga!), y no lo consiguió (que soy una chica dura... psé...😂😂😂 La sorpresa se la llevó él, que me quedé más pasiva de lo que ya estaba 😂😂😂
   Un señor que estaba mirando el escaparate a mi lado me dijo:


   - Yo le he visto venir despacito, pero creo que la sorpresa se la ha llevado él, no tú.
   - A lo mejor se pensaba que iba a hacer "¡aaaah!", pero no, es que me he quedado igual 😂😂😂
   - La gente anda muy perdida 😂😂😂

   El payaso se fue a seguir intentando asustar a la gente. Llevaba algo en la mano, pero no identifiqué qué era. ¿Conseguiría intimidar a alguien? Pues no sé... a mí no... Pero qué cierto es lo que me dijo el señor, la gente anda muy perdida... 😂😂😂  

   Conclusión: con cualquier tontería se hace un post.




   Tonterías que te pueden pasar en la noche de Halloween... 😂😂😂

viernes, 28 de septiembre de 2018

¡La Matanza de Texas!


Ring, Ring, Ring!)

¿Dígame?
Hola, ¿Vais a estar en casa?
Yo sí
Voy a ir a llevaros unas cosas
Vale

("Me tengo que duchar")

(¡Hay prisa!)
(El tiempo ya corre en contra)
(Desnúdate en 0 coma)
(Deja la puerta abierta por si llaman y tienes que salir corriendo)
(Dúchate a la velocidad de la luz)
(Abres bien los oídos)
(De momento no ha llamado nadie)
(Lávate el pelo)
(Aclara el pelo y aplica mascarilla)
(Enjabónate bien)
(Enjuágate)
(Último enjuague)

(Plin, plin, plin, plin)

(Notas un chorrete de algo que sale por la nariz)

("¡Sangre!")
("¡Oh no!")
("¡Sangre!")

(¡Hay prisa!)

(Plin, plin, plin, plin)

(¡Qué estrés!)
(Presionas el lado del tabique nasal por donde sale la sangre)
(Tienes que salirte de la bañera)
(Termínalo todo con una sola mano...)
(¡Hay prisa!)
(Sigues presionando)
(Algún plin cae)
(¡Hay prisaaaaaaaaaaaaa!)
(Coges la toalla del pelo)
(Agachas la cabeza)

("¡Oh no!")

(Necesitas las dos manos)
(Sueltas la nariz corriendo y... plin, plin, plin, plin...)

("¡La Matanza de Texas!")

(Vuelves a taponar el tabique con los dedos)
(Coges el albornoz con la otra mano) 
(Haces malabares para ponértelo y no destaponar la nariz)
(Quitas los dedos despacio)
(Coges un papel, haces un gurruño y te lo pones)

("Parece que todavía no han llamado")
("No, no han llamado")

(Te vistes como si no hubiera un mañana)
(Te miras en el espejo con el gurruño de papel dentro de la nariz)
(Te ríes)
(Te peinas)
(Te quitas el gurruño y ves que tu orificio nasal ha crecido)

("Ya estoy deforme")

(Ya no sale sangre)
(Respiras hondo)
(Te sientas en el sofá)

Meeeec, meeeec, meeeec!)

("Final del partido")

(Ya viene)



domingo, 18 de septiembre de 2016

Es 'pa' llorar


   Se acaba el verano (es 'pa' llorar...). El cielo se nubla (jooooo, nooooooo...), empieza a hacer fresquito (...sniff sniff...) , los pantalones cortos van dejando paso, de momento, a los pantalones pirata (o a las bermudas si eso...). Las camisetas de tirantes y escotes ceden su puesto a las camisetas con manga corta o un poco de manga (grrrrrrrrrrrr....), las sandalias se guardan en el armario para el próximo verano (los piececillos otra vez guardados noooooooo...)  y deja que salgan al aire los zapatos que se usaron en primavera hasta que llegue del todo el frío.

   Empiezas a moquear (clínex, clínex dubidúuuuu), a estornudar (aunque lo de estornudar no he dejado de hacerlo yo en todo el verano), vas notando cosas raras en la garganta (te vas resfriando o simplemente reaparece tu alergia). Los niños han vuelto al cole (es lo que toca...), ya no se les escucha por la mañana en las calles, los quioscos vuelven a sacar todos los primeros fascículos de sus colecciones (yo ya he picado y he comprado uno...)... De vuelta a la normalidad.

   Se acerca el otoño (me voy a llorar...). Se aleja en verano (...y con esto lloro aún más...).



¡Me cago en todo lo que se menea y tiene patas!
¡Quiero que siempre sea verano!
¡Quiero piscina!
¡Quiero playa, que este verano casi no la he olido!
¡No quiero taparme!
¡No quiero sacar la ropa de abrigo!
¡Quiero que siempre haga calor!
¡SOL de verano, no te vayas por favor!
¡Quédate aquí para siempre!

   Triste me hallo. Viviría siempre en verano.




(18/09/16)

lunes, 12 de septiembre de 2016

¡Un descafeinado por favor!


   Cuando te vas de viaje, uno de los medios de transporte más cómodos que existe es el tren de alta velocidad, el AVE (llegas en un pestañeo a tu destino), y si vas acompañad@ suelen ocurrir mil y una anécdotas que contar.

   Hace dos domingos, concretamente el día 4 de septiembre (día en el que mis padres celebraban su 40º aniversario de boda), volvía con mi familia de un viaje fugaz a Valencia. Mis padres iban con mi sobrino en un vagón y mi hermana, mi cuñado, mi sobrina, mi prima y yo viajábamos en otro. Si algo le pasa a uno, la risa inmediatamente se contagia y hay risotada colectiva. Os voy a contar algo que me pasó, pero esta vez voy a contarlo de manera diferente. Pedí a mi hermana, a mi cuñado y a mi prima que redactaran ellos lo que me pasó, así que hay tres versiones de lo que ocurrió en unos segundos en el tren:

 
A ver si me acuerdo de todo… jajaja

Momentazo en el AVE Valencia-Madrid el domingo 04-09-16

Viajábamos en los asientos 4w de la clase preferente. Los asientos 4w son aquellos que van enfrentados dos a dos con una mesa en medio. Los asientos negros, de cuero y muy confortables, estaban ocupados por Raúl, Esther, mi hermana, mi bebé y yo.

El viaje era corto, apenas una hora y 40 minutos entre Valencia y Madrid. Parece poco tiempo para hacer una “frikada” (algo incomprensible realizado por algún miembro de la familia, alguna frikada sin sentido), pero no, en una hora y 40 minutos pueden pasar muchas cosas.

Como en la clase preferente del AVE hay catering, estábamos disfrutando de él Raúl, mi hermana y yo mientras Esther, que había comido en McDonalds, cuidaba de mi bebé.

Después de disfrutar de un rico aperitivo (la cantidad que te sirven no permite hablar de “comida”) llega la hora de los cafés.

Mi hermana, muy digna ella, decide que, como se lo dan en el AVE, pues que se lo toma. Es necesario indicar que ni mi hermana ni yo tomamos café, no nos gusta. Pero como era gratis, pues venga, a por él.

El camarero, muy amable, nos pregunta que cómo queremos los cafés. Raúl se lo pide con leche, Esther también con leche, yo más de lo mismo (para que se lo tomara Raúl) y por fin le toca el turno a mi hermana. La conversación fue más o menos así:

n  Camarero: ¿Desea Café?
n  Inma: Sí, descafeinado de sobre
n  Camarero: Es con agua
n  Inma: Sí, de sobre

(Risa generalizada en la mesa)

El camarero le pone una tacita de agua caliente y le entrega el sobre con el café descafeinado.
Cuando el camarero se va, mi hermana, ofuscada, dice…”pero si no me ha puesto leche, me ha puesto agua” (aquí tenemos la “frikada”). Nosotros, entre risas escandalosas le dijimos… “pero si te lo ha dicho”, “te dijo que era con agua y tú insististe en que lo querías de sobre”

Después de reírnos un rato, mi hermana se tragó el orgullo y después de las risas que nos habíamos pasado gracias a su "frikada" terminó tomándose el café, con agua y de sobre.

Y colorín colorado… la “frikada” se ha acabado"

(Esta ha sido la versión de mi hermana)


" Estabamos en el ave y vino el camarero ya a traernos el postre y decidiste pedirte un descafeinado y el chico se confundio y dijo con sobre y con agua en vez de 'de sobre y con agua' y tu lo entendiste como una pregunta para elegir y dijiste con sobre si "

(Esta ha sido la versión de mi prima)


" Un día cualquiera, en un tren cualquiera, en un asiento de clase preferente del coche 1 en la mesa de cuatro, viajaban B, I, M, E y R.

En el momento café tras la comida (creada por los Hermanos Torre y exquisita, por cierto), la buena de I  decidió que iba a tomar un descafeinado porque sí, porque estaba incluido en el menú y muy educadamente se lo pidió al camarero: 'un descafeinado por favor'. El camarero, consciente de que no había disponibilidad de hacer descafeinado de máquina, respondió 'de sobre con agua caliente' a lo que inmediatamente I replicó '¡con agua caliente!' (obviamente, como iba a ser si no el café, pues caliente). Pero ¡ay que error cometió!; se encontró la pobre con una taza de agua hirviendo, un sobre de café descafeinado y una cara de circunstancias cuando finalmente fue consciente de que no había leche, ni se la esperaba... un segundo después la cara de asombro se transformó en una carcajada inacabable (por supuesto correspondida por el auditorio anonadado que la acompañaba) tras ser consciente de que acababa de cometer en público su frikada del día."

(Y esta última ha sido la versión de mi cuñado)


  
   Jijijijijiji... Tres copia-pega de lo que me mandaron los tres... jijijijijiji... Y por cierto, gracias a los tres por haber hecho el esfuerzo de mandármelo... ¡Gracias!

   Sólo puedo añadir a todo esto que el café me sentó mal (si es que era una taza guarrindonga de agua caliente con cuatro polvos de café mal echados), me dio angustia y me estuvo repitiendo el resto del día, pero las risas que nos echamos a mi costa no se pagan ni con todo el oro del mundo...

   ¡Si es que no puedes obligarte a tomarte algo que no te guste aunque sea gratis!




(12/09/16)




domingo, 17 de julio de 2016

¡Una de bravas!



 ¡Unas bravas por favor!

¡Marchando!

¡Refresco de cola con gas edulcorado, por favor!

¡Por supuesto!

(La espera)
((Fuente de bravas y refresquito en camino))
(Salivación)
(Espera)
(Trago (glup))

Bravas, tenedores y pan en la mesa






Coges tenedor
(yiiiiiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa)

Catamiento de primera brava
(No pica)

Catamiento de segunda brava
(Mmmmm esta ha picado un poco)
(Trago (glup))

Catamiento de tercera brava
(Hoooooooooooostias, pica)
(Tragazo (glup glup glup))

Catamiento de cuarta brava
(La boca ardeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!)

¡Qué ricas están las bravas hoyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!

....
...............................................

Fuente limpia.

Vaso de refresco de cola con gas edulcorado vacío.

¡MISIÓN CUMPLIDA!








(17/07/16)


sábado, 30 de abril de 2016

El Ente debajo de la escalera


   ¿Tienes miedo?
¿Hay cosas que te asustan?
¿Crees en lo paranormal?
¿Tienes imaginación para dar y regalar?


   ¿Tienes trastero en tu casa? Si lo tienes… ¿Tienes que abrir una tenebrosa puerta para bajar a un lugar frío, oscuro, húmedo y con escaleras metálicas huecas? Teme entonces… porque ahí puede estar (oh oh........)… ¿Que quién puede estar? (...os estaréis preguntando...) El Ente (¿quién?), el Ente que se encuentra debajo de todas las escaleras (¡eso suena muy requetefatal!). No lo ves (ni queráis verlo, ni tan siquiera sentirlo...), pero está ahí (no lo dudéis), y está esperando a que termines de buscar cosas en tu trastero, que apagues las luces y que empieces a subir por las escaleras metálicas huecas para ver unos ojos brillantes y una mano que se alarga para agarrarte el tobillo (¿quéeeeeeeeeeeeeeeeeee?).


   ¡Muahahahahahahahahahaaaaaa! ¡No es real! ¡Claro que no es real! ¡Pero tu miedo sí! ¡Porque la imaginación es muy potente, no tiene límites y se puede crear el miedo tan grande como tu mente quiera! ¡Y aunque no sea real, sales del trastero lo más deprisa que puedas, no vaya a ser que algo te agarre el tobillo y no veas más la luz del día! 



   No me digáis que no os habéis imaginado alguna vez esto (estaríais mintiendo si dijerais que no)... Y seguro que también estáis pensando... ¿Qué hace esta loca contando esto? ¿A qué cuento viene? ¿Y esta paranoia tan tonta? Jijijijijijijijijijijijiji... Pues simplemente lo cuento porque sí, porque mi imaginación en ese sentido es potente, porque no me gusta bajar sola al trastero, porque subir las escaleras se me hace interminable, porque pienso que algún día me voy a tropezar subiendo de lo rápido que lo hago cuando voy sola, porque me imagino los ojos brillantes y algo agarrándome el tobillo, me imagino gritando y no saliendo de allí..... Pero es eso, mi imaginación, mi miedo imaginario...

   Y a vosotr@s ¿Qué os da miedo? 




(01/05/16)


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