miércoles, 15 de febrero de 2023

¡Psicólog@s del mundo, analícenme!

   ¡Hola a tod@s! Después de muuuucho tiempo sin publicar nada por aquí (más que nada porque tengo una vida de lo más aburrida y no me pasa absolutamente ná de ná), he decidido contaros dos sueños que he tenido hace poquito. Dos sueños que me han dejado con el alma un poco tocada (snif, snif), porque l@s que me conocen bien saben que mi mayor sueño es ser madre (snif, snif, snif) y al paso que voy (snif, snif, snif, y otro snif).... Bueno, al lío...

   "He soñado que ponía un huevo. Estaba súper nerviosa, el huevo se movía encima de las sábanas de mi cama, yo no sabía qué iba a pasar... si se iba a romper, si no se rompería, si saldría algo, si estaría vacío... El caso es que cuando el huevo por fin abrió, apareció un niño precioso, súper limpito (pensaba yo que lógicamente estaba limpito, si no había estado sumergido en el líquido amniótico ni nada...), y con una fuerza sobrehumana (había salido del huevo un "Thorete"). Le pregunté que si quería un yogur y me dijo muy contento que sí..."

   Hasta ahí mi primer sueño. ¿Estoy como una cabra? Puede ¿Necesito terapia? Quizás. ¿Qué puede significar que en mi sueño pusiera un huevo? ¡Psicólog@s del mundo, analícenme!

   "Era madre de una niña preciosa. Tenía una pequeña la mar de bonita. Le gustaba dar paseos por los pasillos de unos grandes almacenes (que no voy a nombrar porque no me pagan por hacerles publicidad), y yo la llevaba en bicicleta sentada en la parte de atrás. Le gustaba mucho pasar por el pasillo de Eliz*abeth Ard*n, y yo le dije que no podía tocar nada, que solo podía mirar, y con su cabecita y esos ojos bonitos me dijo que sí. Paseando con ella por su pasillo favorito, ella lo iba señalando todo, extendía su brazo y su dedito para indicarme todo lo que le gustaba. Cuando salimos del pasillo, le dije que se había portado súper bien, me sonrió y me la comí a besos."

   Y hasta ahí mi segundo sueño.

   ¿Sacáis alguna conclusión? Yo sí, que los sueños, sueños son. 




domingo, 23 de enero de 2022

Explota, explota me exploooooo...

    

   El otro día soñé que...

   "Iba paseando tranquilamente por mi ciudad (como hago muchas veces), Leganés (la mejor ciudad del mundo mundial), y tenía que pasar desde mi barrio al centro. Una de las posibilidades para pasar es pasar por el Paseo de la Inclusión (un pequeño túnel que pasa por debajo de la vía del tren y ya te plantas en el centro), pues resulta que en ese túnel había tirada en el suelo una silla de colegio (curioso, por cierto), como las de los institutos también (bien la vais a visualizar en vuestras mentes), pero cuando se acercaba alguien (ya estoy temblando de recordarlo) ¡Ay cuando se acercaba alguien! (ya me tiemblan hasta las canillas) salía de la nada una voz infantil con eco que decía... "Explota, explota me exploooooo... (explota, explota mi corazón)", la silla se elevaba del suelo (con la velocidad de un cometa) y se lanzaba con violencia a agredir a la gente que pasaba por el túnel (¡zas! ¡pug!). Agredía, hería y se volvía al suelo (no me lo podía creer). Volvía a escucharse la voz (¡oh no!) y de nuevo se elevaba y se lanzaba a hacer daño (¿pero esto qué es?). Yo tenía que pasar (¡ánimo, niña!). No sabía cómo (¿por aquí? ¿por allí?). Me pegaba a la pared todo lo que podía (como las lagartijas) intentando esquivarla mientras hería a otras personas (a lo mejor pensaba que mientras hería a otros no me vería a mí (vamos, ni que fuera invisible...)).

   La voz que decía "Explota, explota me exploooooo..." era terrorífica (no os lo podéis ni imaginar), la violencia de la silla era infernal (estaba poseída por el mismísimo demonio), y pasar por debajo del túnel se estaba convirtiendo en una tarea imposible..."



   La cabeza de cada persona es un mundo, los sueños sueños son, pero mi mente se monta cada película de flipar (estoy para que me estudien psicológicamente).

   Por cierto, no sé si me atacó la silla, no lo recuerdo.



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   La verdad es que no sé cómo empezar esto. Diría cien mil cosas ( o más, que no me gusta exagerar ) de miles de millones de formas, pero...