sábado, 5 de marzo de 2016

Modo Viaje Astral ON

 
   ¿Sabíais que el microondas lo inventó un señor llamado Percy Spencer en 1945? ¿Sabéis que el microondas sirve para calentar los alimentos? Seguro que sí.

   Este electrodoméstico tan simple y tan particular a la vez, llegó a mi casa en el segundo milenio, pero no fue en mi casa la primera vez que yo lo utilicé.

   Hace muchos, pero que muchos muchos años (os hablo del siglo pasado y del milenio pasado también (¡anda que no ha llovido "ni ná")), mi primer trabajo fue cuidar a un niño que tenía por aquel entonces... siete años. Iba a recogerle todas las tardes al colegio y le ayudaba con sus deberes (tareas escolares) hasta que llegaban sus padres a casa. Los días que no tenía colegio, me iba a su casa a pasar el día con él. Si hacía buen tiempo salíamos a pasear a su perrita, si hacía malo nos pasábamos el día jugando y viendo películas; en verano bajábamos y nos bañábamos en la piscina (vaya aguadillas que me hacía el cabrito...)... lo que se suele hacer cuando no hay colegio. ¿Por qué os cuento todo esto? Pues es muy sencillo: aparte de mí en esa casa, había otra señora empleada que se encargaba de las tareas del hogar y de hacer la comida, pero ella sólo iba un rato por las tardes, y cuando yo estaba allí todo el día, me tocaba a mí preparar algo fácil. La verdad es que no me costaba nada preparar en un momento lo que me dejaba escrito la madre del nene en un post-it en la nevera.

   Recuerdo que cuando yo entré en esa casa no había microondas, llegó después que yo.

   Un día de los que pasábamos el día juntos (con la existencia del nuevo electrodoméstico calienta alimentos en su cocina), me dijo:

   - Tengo hambre ¿Por qué no vamos calentando la comida?
   - Claro, dame un minuto y voy calentando primero tu plato.

   Me fui a la cocina, saqué dos platos, abrí la nevera y cogí un táper con espaguetis y el queso rallado. Repartí la comida entre los dos platos y miré al microondas, lo abrí y metí su plato.




(Tiempo de espera)
.......
(Sigue el tiempo de espera)
.......

   - Inma, tengo hambre. ¿Qué haces? -vino el nene a decirme.
   - Te estoy calentando a ti primero los espaguetis, luego meteré los míos.
   - Inma, ¿los has metido en la nevera? ....

********** (Modo Viaje Astral ON) **********

   ... Me mira. Le miro. Miramos a la nevera. Me giro hacia el microondas (ups, no está funcionando y está vacío). Abro la nevera. ¡¡¡Tacháaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!!! El plato de espaguetis se estaba refrescando...

   ... Me mira. Le miro. Saco el plato de la nevera y me giro hacia el microondas. Abro la puerta, meto el plato, cierro la puerta y le doy a la ruleta del tiempo. Microondas funcionando.

.................................

   Me mira. Le miro. Se echa a reír. Yo también.

   - ¡¡¡Pero qué despistada!!!
   - Pues sí cielo, es que no estoy acostumbrada yo al microondas.

   Siguió riendo (que tenía una sonrisa muy contagiosa el jodío) mientras terminaban de calentarse sus espaguetis.

   ¡Qué recuerdos! Era riquísimo el niño, un poquito bicho, pero riquísimo. ¿Sabíais que hoy ese niño tiene 26 años? Pues sí, que lo sepáis, que llevo haciendo viajes astrales desde hace muuuuuuuuuuuuuuuuuchos años... Y los que me quedan...............

   Moraleja: el microondas sirve para calentar y la nevera para enfriar. ¡¡¡Que no se os olvide!!!

   Nos vemos en el siguiente post, y mientras tanto... sed buen@s... o no...





(06/03/16)





domingo, 7 de febrero de 2016

Estoy torpe no, lo siguiente


   "Si algo puede salir mal, saldrá mal", ya lo decía Murphy sabiamente en una de sus leyes. Se podría aplicar también a algo así como "si crees que va a pasar algo y no quieres que pase, pasará", y pasa, ya os cuento yo que pasa... Que vas tranquilamente en autobús por el centro de Madrid y estás muy lejos aún de tu casa y piensas: "... Espero que no me entren ganas de orinar..."... Pues entran, y cuando las ganas van creciendo, más te desesperas y más escalofríos te entran. Por suerte, en el recorrido de ese autobús hay unos conocidos grandes almacenes en los que puedes entrar tranquilamente a echar un vistazo e ir a visitar sus instalaciones urinarias de vez en cuando (que ya tienes previamente localizadas porque no es la primera vez que las visitas). Sabes que éstos están subiendo las escaleras a la primera planta y cogiendo el pasillo de la derecha. Ahí están, y vas segura a ellos. ¿Pero qué pasa cuando entras, recorres el pasillo, subes las escaleras y te encuentras la planta cerrada por reformas? (¡Nooooooooooooooooooooooooo!) Piensas: "Me voy a la segunda planta que estarán justo en el mismo sitio". ¡Pues no! Resulta que la segunda planta no tiene baños. (uuuffffffffffffff) Decides seguir subiendo (vamos a probar suerte en la tercera planta) y te diriges al mismo rincón de la primera planta creyendo que ahí sí vas a tener un baño disponible para ti. ¡Error! ¡No hay baño tampoco! (modo pánico ON) Le das la vuelta a todas las plantas, recorres sus puertas (salidas de emergencia, habitaciones privadas...) y ya con escalofríos escalofriantes, preguntas a una amable dependienta:

   - Disculpe, buenas tardes. ¿Serías tan amable de decirme, por favor, dónde hay un baño?
   - En la planta cuarta, arriba.
   - ¡Gracias!

   Sales de allí a la velocidad del rayo (bueno, quizás un poco menos), subes las escaleras (que se hacen interminables) y llegas a la planta cuarta. Echas un vistazo, recorres las puertas... ¡No hay baño! "¿Y ahora qué?"

   - Por favor - se le pregunta de nuevo a una dependienta - ¿Hay baños en esta planta? Tu compañera de abajo me ha dicho que aquí sí hay baños y no los encuentro.
   - Sí, los tienes dentro de la cafetería, al fondo de la barra.

¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaleluya!

   Ves contenta y alegre a la gente sentada, te diriges a la puerta de entrada y ves que no es la cafetería (grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr) sino que es "Atención al cliente" (grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr)...

"¿Dónde coño está la puerta de la cafetería?"

   Sigues caminando, sigues viendo a la gente sentada merendando y no encuentras la puerta, hasta que, al final de los cristales, ves la puerta con un letrero en el que puedes leer "CAFETERÍA". "Venga va, que llegas, último escalofrío..."..... Y ya, por fin, ves una puerta con una monigota con vestido y piensas "¡Aaaaaaaaaaaaaleluya! ¡Aaaaaaaaaaaaaleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleeluuyaaaaaaaaaa!"

( .......... Lo que viene ahora no se puede contar.......... )

.................................................

   Sales con una cara de felicidad y una tranquilidad indescriptibles, decidida a continuar con tu camino, cuando piensas: "Pues me bajo al súper y me compro un refresco de cola con gas edulcorado para el camino", pero no sabía yo si esos grandes almacenes tenían o no súper. "Si hay, tienen que estar en la planta más baja". Empiezas a bajar escaleras hasta que no puedes más, y no encuentras el súper para comprarte tu ansiado refresco (que ya, con la vejiga vacía, iba apeteciendo). "Pues no habrá súper aquí". Vas a las escaleras y te adelanta una señora con desparpajo con un par de bolsas del súper (¿Ein?)

   - Disculpe, por favor ¿Dónde está el súper? Es que no lo encuentro - le preguntas a la amable señora con desparpajo.
   - En la planta baja (........), las escaleras las tienes al fondo de la zapatería.
   - ¡Muchas gracias!

   Vuelves a bajar. Recorres la planta, ves la zapatería (no hay escaleras). La recorres de nuevo (no hay escaleras, me han timado) y no ves nada... "Estoy torpe no, lo siguiente"

   - Por favor - te acercas a la vigilante de seguridad - ¿Las escaleras para bajar al súper?
   - Sí, las tienes aquí (detrás de ella) (.................), las mecánicas a la izquierda y las no mecánicas a la derecha.
(...............................)
   - ¡Gracias!

   Y ya bajas, súper feliz y más contenta que una perdiz porque vas a encontrar tu ansiado refresco ¡por fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin!

   Te lo compras, subes las escaleras para buscar la puerta por la que has entrado hace casi media hora ya... y sales a la calle rumbo a casa (ahora a bebérselo despacito, no vaya a ser que llegue con escalofríos a casa)

   Qué malo es hacer viajes e ir con ganas de... ya me entendéis...

   Ya os seguiré contando cosas... Así que sed buen@s mientras tanto... o no...




(07/02/16)

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