lunes, 14 de diciembre de 2015

Ya soy mayor (14/12/15)


   Piensas que te haces mayor cuando, aun siendo niña, consigues vestirte tú sola, cuando consigues hacerte la lazada en el zapato, cuando ya te enjabonas sola o te lavas la cabeza sin ayuda, cuando bajas sola a comprar el pan o tu madre te manda al mercado, cuando te dejan cruzar la calle, cuando vas sola al colegio, cuando te hacen tu primer juego de llaves... cuando te dejan delinear por primera vez la línea de agua de los ojos o te permiten llevar un poco de gloss en los labios y te pones unos bajitos tacones... Podría seguir poniendo miles de ejemplos... ¿Pero sabéis qué? Que no hay una edad concreta en la que ya tienes que ser mayor. No, no es la edad, son los hechos.

   ¿Sabéis por qué estoy diciendo todo esto? Porque yo me hice mayor el jueves pasado (10/12/15). He vivido en mis 37 años muchas menos cosas de las que me hubiese gustado vivir, pero aún tengo muchos años por delante (aunque ya me haya hecho mayor). He tenido acontecimientos maravillosos a lo largo de estos años (no os voy a decir cuales, imaginad, no os lo voy a dar todo hecho...) y otros tan dolorosos que sería mejor que la memoria los olvidara, pero han formado parte de mi vida y estarán siempre ahí. 

   Hacía varias semanas que no escribía nada por aquí. No me pasa nada interesante, ni nada especial que sea digno de mención. Tampoco mi mente ha fantaseado con tonterías para haber podido contarlas (la he tenido ocupada por otros asuntos que tampoco os voy a contar, es que hoy me apetece contar las cosas a medias... ea...), en definitiva, mi mente no está pasando tampoco por su mejor momento. Y la verdad es que me gusta mucho escribir aquí, y también me gusta que me leáis, es algo que me llena de orgullo y satisfacción (y ahora más, que me he hecho mayor).

   Creo que voy a aprovechar ya este post (que no sé si será el último de este año o vendrá otro antes de que acabe 2015) para desearos a todos unas Felices Fiestas y un Feliz Año Nuevo 2016. Deseo para todos mucha salud, mucho amor y sobretodo trabajo, trabajo para todos (me incluyo). 

   Bueno, voy a ir terminando este post, no sin antes deciros porqué me hice mayor el jueves pasado ("¡ya estabas tardando! ¡pesada! ¡déjate de florituras y suéltalo ya!" estaréis pensando...): pues veréis, me hice mayor porque... ¡fui sola al ambulatorio a hacerme un análisis de sangre!.

   Ya soy mayor, fui solita... ¡Impresionante!

   Nos vemos en el siguiente post. Mientras tanto... sed buen@s... o no...